Los niños experimentan los síntomas de ansiedad de igual modo que los adultos pero reaccionan
de modo diferente.
Esa diferencia puede conducir a errores en el diagnóstico para poder
determinar correctamente cuando la conducta de un niño corresponde a una fase y cuando
constituye un desórden.
Los trastornos de ansiedad en los niños se presentan como Ansiedad social, Rechazo a la escuela,
Ansiedad por separación, Mutismo selectivo, Fobias específicas, Trastorno de ansiedad
generalizada y Episodios de pánico.
Para ayudar a los niños y adolescentes se puede recurrir a los medicamentos pero antes hay
que evaluar a los padres por medio de entrevistas y tests. Un tratamiento psicológico puede
ayudar sin medicamentos en un principio.
Ténga en cuenta que la ansiedad y el temor son reacciones normales y no corresponde que reciban
tratamiento.
La conducta anormal observada por maestros y por padres debe ser evaluada por
profesionales.
La idea de llevar a cualquier niño a una psicoterapia es una de las formas de mal-praxis
profesional. Medicar a un niño porque es seguro que va a cambiar su conducta es otra forma
de mala práctica.
Los trastorno de ansiedad mal tratados en la infancia y en la adolescencia bien pueden
derivar en depresión al final de la adolescencia, lamentablemente es etapa de muy alto riesgo
de conductas suicidas.
Este artículo no puede agotar el tema, es una orientación.
No es conveniente ver a niños y
adolescentes según etiquetas, en primer término hay que observarlos compasivamente como
seres humanos debatiéndose con las circunstancias de la vida.
Fuente: "Anxiety Disorders Association of America" Silver Spring, MD, USA
Editado por Dr.
Héctor H. Zorrilla
Especialista en psiquiatría
MN 51814
Buenos Aires, Argentina
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