En el lenguaje de la psicología dinámica puede no tener el sentido estricto del ambiente médico y hasta
puede que no se interprete la gravedad.
Anhedonia no es un cuadro de por sí, es síntoma y cuando se ha comprobado
debe entenderse de modo alarmante.
El psiquiatra debería revisar minuciosamente la semiología del paciente ante la presencia de
anhedonia porque es un síntoma negativo, relacionado siempre con gravedad.
Un síntoma no define una enfermedad, es el criterio diagnóstico basado en un conjunto de datos y
en la elaboración conciensuda del profesional.
Un diagnóstico no hace a una enfermedad, solamente hace a una Historia Clínica.
Los diagnósticos son aproximaciones
intelectuales a lo que le ocurre a un paciente, nunca es definitivo.
Diagnóstico es el resultante de un proceso complejo y actúa a modo de reducción científica para
orientar acciones.
Siempre debe quedar abierta la posibilidad a cambios diagnósticos, replanteos y
reevaluaciones del paciente.
Para investigar la capacidad de sentir placer de un paciente se requiere de habilidad y también
de cautela. Todo apresuramiento y enfoque tendencioso o prejuicioso puede describir un
síntoma que no está presente.
El tacto del profesional es importante ya que el paciente puede sentir verguenza de relatar
formas de obtener placer censurables y por mantener oculta una faceta de su personalidad o
de su intimidad, puede preferir el convencer al profesional de que no vive placer alguno.
Dr.
Héctor H. Zorrilla
Especialista en psiquiatría
MN 51814
Buenos Aires, Argentina
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